¿Qué es la gramaticalización?

Las gramaticalizaciones son los procesos que hacen que una lengua evolucione, tanto un cambio en una vocal de una palabra como la creación de una nueva categoría gramatical.

Para hacerlo más sencillo pondré un ejemplo:

En latín clásico no existía el artículo determinado. ¿Por qué apareció? Pues por una necesidad de traducción. La Biblia, que estaba escrita en hebreo, llegó a los romanos de mano de los griegos, que sí tenían esta categoría. Los romanos tradujeron la Biblia a partir de la versión griega y, al hacerlo, se encontraron con que no tenían ni idea de cómo traducir este elemento para darle un sentido parecido en latín. La mejor forma hubiera sido omitirlo sin más, pero debieron de pensar que entonces las palabras importantes no tendrían la suficiente fuerza. Finalmente optaron por utilizar el demostrativo de lejanía, quedando algo así: “Y vio Dios que aquella luz era buena; y separó Dios aquella luz de aquellas tinieblas”. Todo muy raro. Pero la gente empezó a usarlo al ver que era útil para diferenciar entre el concepto “luz” general y el concepto de una “luz” concreta. Esto se extendió por todo el latín, porque todas las lenguas romances tienen ahora artículo. Como el determinante de lejanía se reutilizó para otra cosa ahora ya no tenían determinante de lejanía y se tuvieron que buscar uno nuevo. El nuevo se creó a partir de lo que ya se tenía, pero reforzándolo con una partícula: ACCE + ILLE.

¿Y por qué cuento esto? Para explicar que el sefardí es ya una lengua diferente porque ha sufrido varios de estos procesos. El que yo he estudiado más a fondo es el de el gerundio “siendo” en español, que en sefardí, aparte de gerundio, ha pasado a ser una conjunción causal. El proceso es comprensible echando una mirada al español: “Siendo así, estoy de acuerdo con la propuesta”. En este ejemplo “siendo” es un verbo. Pero el sefardí ha limado tanto el significado que ya no tiene otros complementos y asume el elemento el significado del conjunto, y pasa a utilizarse de la siguiente manera:

«[…] Y siendo yo estó vivo y güestro rabí está muerto, cierto que yo so mejor que él».

Espero que os haya interesado esta pequeña porción de conocimiento lingüístico.

Un cuento sefardí

En general, la gente tiene una vaga idea de qué es el sefardí, pero  tiene mucha menos idea de cuál es su forma. Aquí voy a dejar este pequeño cuento para el que tenga curiosidad. A ver cuánto podéis entender…

LA CUADRA DE CUMRU

Azaria quitava su mehiya vendiendo menudensias por los cazales. Este ufisio era atado con mil maneras de pericolos i es por esto que tornando a la sivdad no faltava de dizir en el kal la beraha del “Hagomel” porque el Dio lo guadro de ora mala i pudo tornar sano i salvo a su caza.

Ma lo que no pasa por la cavesa del ombre!

Un dia, pasando en cavayo por una shara le salen enfrente dos brigantes con cuchiyos en mano i le comandan que abashe del cavayo i que les entrege las paras que yevava con si.

Azaria quedo como entontesido. Al momento como un relampago le paso por el tino que aparte de las paras se le va ir i el cavayo i puede ser que los brigantes lo matan por espanto no sea que los entrege mas tadre a la bilidiye. Azaria arecojo todas sus fuersas, le dio dos mushtadas al cavayo i rogando al Dio por que lo salve aprometio que por el nes va vender el cavayo i las paras las va dar al gabay del kal para que aremedie con eyas a proves i menesterozos.

El Dio sintio su orasion i aun con muncho sar, Azaria salvo de mano de los brigantes i torno a su caza sano i saludozo.

Pasaron dias. El penserio por el neder que izo delantre del quen no se puede mentar en un momento de grande apreto no lo estava deshando repozar. Pensava i arepensava como azer: si vende el cavayo i le da las paras al gabay va quedar i sin las paras i sin el cavayo que le era tan de menester en su echo. A la fin dechizo de aconsejarse con Cumru, su mujer. Cumru era mujer muy biva i le cuadrava muncho. Eya le disho:

– Lo que se va afortunando tanto, bre, buen djidio! El Dio es piadozo i por seguro no querla tomarmos el pan de la boca. Si es verdad que aprometio de vender el cavayo, es verdad tambien que no disho por cuanto lo va dar. Por esto, que tome endjuntos con el cavayo i el gayo que tenemos en caza i que salga al pazar por venderlos. Por el cavayo tiene que demandar tres groshes i por el gayo – tres mil. Ansina, hem va reinchir la prometa que dio al Dio, hem no va vinir en grado de deshar la famiya a pan por puertas!

Azaria tomo el consejo de su mujer i se fue al pazar. Se le aserca un mushteri i le demanda cuanto quere por el cavayo.

Tres groshes, le responde Azaria.

– No te burles, yo so mushteri seriozo – le dize este – Si queres vender el cavayo demandame un presio razonable.

– Ya esto viendo que echates ojo al cavayo i te lo vo vender con plazer, ama que sepas que el cavayo i el gayo caminan endjuntos. El cavayo lo vendo por tres groshes i el gayo por tres mil i si tienes conto tomalos.

El mushteri que tenia menester de un buen cavayo no le importo de mercar i el gayo tambien. Quito la bolsa i le conto 3003 groshes. I es ansi que grasias a la buena cuadrada de Cumru, Azaria reincho su neder. Los tres groshes se los dio al gabay; con 2900 groshes merco otro cavayo i con el cusur de las paras, una ermoza escurta de cadife para la hahama de su mujer.

GLOSARIO (de algunas palabras, no me sé todas):

Brigante: bergante, pícaro.

Gabay: cobrador.

Groshes: monedas turcas.

Kal: sinagoga.

Hahama: rabino.

Mushteri: cliente.

Paras: dinero.

 

Introducción al sefardí

Para todos aquellos que no sepan lo que es exactamente, haré una breve explicación de lo que es el sefardí y qué implicaciones tiene en nuestra historia.

Mucha gente tiende a pensar que el sefardí es la lengua que se hablaba en la Península Ibérica cuando los judíos fueron expulsados en 1492. Pero no tiene nada que ver. Para hacer una analogía pensemos en la época romana, cuando el Imperio Romano, en el que se hablaba latín, se fragmentó. Cada una de las regiones siguieron hablando latín durante un tiempo. Pero al final ese latín  evolucionó en otra cosa. De esta forma llegamos al español, portugués, gallego, catalán, francés, rumano, italiano y sardo (entre otras).

Por esto, decir que el sefardí es el español del siglo XV sería como decir que los romanos que se fueron de Italia hablando latín y llegaron a Hispania para quedarse siguieron hablando latín hasta el siglo XV.

El sefardí es el español lo que el español es al latín. Y a su vez hay multitud de dialectos sefarditas.

Además, existen multitud de denominaciones para esta lengua, aunque con diferentes matices.

El siguiente enlace nos lleva a un artículo que nos introduce al sefardí y a su historia:

Un viaje por Sefarad: la fortuna del judeoespañol